Botox y arrugas de expresión.

Toxina botulínica (botox)

La toxina botulínica  es un conjunto de proteínas sintetizadas por Clostridium botulinum. Inyectada en los músculos faciales, produce su relajación, atenuando y eliminando las arrugas que se producen debido a una contracción excesiva de dicha musculatura. Actualmente, millones de personas emplean la toxina botulínica con fines estéticos.

«En los últimos años la toxina botulínica se ha convertido en la técnica estética dermatológica más utilizada en todo el mundo.»

Mujer con gesto inestético
Mujer con gesto inestético

¿Qué efectos produce la toxina botulínica?

Es una técnica idónea para atenuar las expresiones más inestéticas de la mímica facial (envejecimiento, cansancio, estrés, tristeza), y sus arrugas de expresión. Es un procedimiento no invasivo, seguro, bien tolerado, y con muy baja incidencia de efectos secundarios o complicaciones, que de aparecer serán leves y temporales.

Técnica inyección toxina botulínica
Técnica inyección toxina botulínica

El procedimiento se realiza en consulta, sin anestesia, en un tiempo variable entre 15 y 30 minutos. Produce mínimas molestias, ya que se usan agujas muy finas. El paciente puede incorporarse inmediatamente a su vida laboral y social, siendo una técnica muy eficaz a la vez que discreta, y en la que el grado de satisfacción de los pacientes es muy elevado

«El objetivo del tratamiento con toxina botulínica es conseguir una mirada y una expresión más relajada y natural.»

Esto se consigue produciendo una relajación selectiva de ciertos músculos cuya contracción excesiva produce un gesto más agresivo, menos armónico y con más arrugas. Los efectos se empiezan a notar a los 5-7 días. No obstante, la mejoría significativa se produce a los 15 días del tratamiento.

Toxina botulínica (botox)

¿Es cierto que la toxina botulínica produce una cara sin expresión?

No, el objetivo de la toxina botulínica no es relajar todos los músculos de la cara, produciendo una cara sin expresión y una mirada no natural.

Es mejor usar la toxina de manera discreta, consiguiendo una mejoría notable pero sin cambios excesivos y demasiado evidentes y sin paralizar la expresión del paciente. Se trata de conseguir una mirada más natural, más joven, potenciando la acción de los músculos faciales que “tiran” hacia arriba y atenuando la acción de los que “tiran” hacia abajo (cuya acción se va potenciando con el paso del tiempo, la edad, y con la gravedad). De esta manera se puede conseguir un “efecto lifting” sin cirugía, eliminando ese aspecto triste y apagado que se debe a un exceso de contracción de los músculos depresores.

Toxina botulínica (botox)

¿Es cierto que la toxina botulínica debe utilizarse sólo a edad avanzada?

No. Se trata de un técnica mucho más adecuada para personas al comienzo de la edad media (30 a 45 años), ya que el objetivo es, al mismo tiempo que conseguir una expresión más natural y joven, “prevenir” la aparición permanente de arrugas debido a la contracción excesiva de ciertos músculos.

¿Cuánto duran los efectos?

Los efectos duran entre tres y seis meses, a veces incluso más, en función del paciente y de lo desarrollados que sean sus músculos. El efecto no se pierde de forma rápida, sino que es progresivo. Se sabe que a medida que una persona va repitiendo estos tratamientos, la duración del efecto es cada vez mayor, consiguiéndose un resultado más duradero, ya que vamos educando nuestra musculatura evitando que realice los gestos que consideramos inestéticos.

¿Es segura la toxina botulínica?

Con una técnica adecuada, los efectos secundarios son mínimos y el grado de satisfacción de los pacientes es excelente. Varias publicaciones en revistas científicas de prestigio demuestran que se trata del procedimiento cosmético con un mayor grado de satisfacción por parte de los pacientes si se realiza por dermatólogos especializados, que tengan experiencia en la técnica. Se trata por tanto de una técnica que requiere de mucha precisión porque si se relajan músculos con la toxina botulínica de forma inadecuada, el resultado puede ser una alteración no sólo estética, sino funcional. Estos efectos se resuelven de forma espontánea en unos 2 meses, pero durante este tiempo resultan muy incómodos tanto para el paciente como para el médico ya que, de igual forma que sucede en todos los procedimientos estéticos, cualquier contratiempo se vive con ansiedad y sufrimiento, al no ser consecuencia de una acción necesaria para solucionar una enfermedad, sino de un acto voluntario para conseguir una mejoría estética.

 

clínica

Pedro Aceituno Madera Dermatólogo
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