¿QUÉ ES LA HIPERHIDROSIS ?

La hiperhidrosis es un exceso de sudoración superior al normal. Puede afectar a toda la superficie corporal o estar localizada en axilas, palmas o plantas.

” Puede afectar de manera importante a la calidad de vida y las relaciones interpersonales”.

¿Cómo se manifiesta la hiperhidrosis?

La hiperhidrosis puede llegar a ser muy molesta. Si se afectan las axilas puede manchar llamativamente la ropa e incluso desteñirla. El sudor en las manos es molesto para saludar y en ocasiones se dificultan tareas como la de la escritura. A nivel de los pies es frecuente el desarrollo de infecciones secundarias como la tiña pedis (pie de atleta) o el desarrollo de eczema.

El diagnóstico es fácil con la simple inspección del área afectada. En ocasiones puede estar indicado realizar una  analítica para descartar algún trastorno asociado como alteraciones endocrinas (hipertiroidismo).

¿Se cura la hiperhidrosis?

En la actualidad, no podemos hablar de cura de la hiperhidrosis, sin embargo, existen varias medidas que  ayudan a reducirla:

Farmacológico (Sistémico o tópico)

Existen varios tratamientos que pueden ayudar a reducir la sudoración. Algunos de ellos como la utilización de anticolinérgicos por vía oral tienen efectos secundarios como el desarrollo de visión borrosa, sequedad de boca y retención urinaria, por lo que en general no se usan. Dentro de los tratamientos tópicos farmacológicos existen dos grupos: fármacos anticolinérgicos como el bromuro de glicopirronio y los preparados astrigentes y curtientes. Dentro de éstos están el cloruro de aluminio, el glutaraldheído o el ácido salicílico. Habitualmente, en una primera consulta son estos los que se indican.

Iontoforesis

Es una terapéutica física que consiste en la introducción de una sustancia ionizable a través de la piel intacta mediante la aplicación de una corriente continua, suele indicarse para hiperhidrosis plantares y palmares.Inicialmente hay que realizar sesiones de una media hora con una frecuencia diaria durante varias semanas hasta que la sudoración se reduce. Posteriormente solo hay que utilizar el tratamiento una o dos veces a la semana. Existen aparatos de iontoforesis de uso domiciliario.

Simpatectomía

La cirugía consiste en seccionar con bisturí o comprimir mediante clips la vía nerviosa que regula la sudoración de las manos, axilas y cara. Para llevar a cabo este procedimiento es preciso utilizar anestesia general y permanecer en torno a 12 horas hospitalizado tras el procedimiento. La recuperación completa se produce a los 2-3 días. Sólo se lleva a cabo cuando el tratamiento médico haya fracasado o haya tenido pocos resultados en el enfermo. La eficacia de la técnica es elevada, pero tiene los riesgos de toda intervención quirúrgica invasiva. Además, en algunos casos tras la cirugía se produce lo que denominamos sudoración compensatoria, efecto indeseado que consiste en una hipersudoración de la espalda y/o los muslos.

Toxina botulínica 

Toxina botulínica tipo A “Botox”

Ha supuesto una revolución en el tratamiento de la hiperhidrosis. Su efecto se debe a un bloqueo selectivo de la función de las glándulas sudoríparas  y por tanto disminuye la producción de sudor ahí donde se inyecta. La aplicación selectiva en las zonas con una sudoración mayor, permite poder actuar únicamente en las áreas que presentan más hiperhidrosis, y evitar así posibles efectos secundarios sistémicos o la aparición de hipersudoración compensatoria. Es un tratamiento muy efectivo cuando se aplica con una técnica correcta. Se utiliza sobre todo para el tratamiento de las hiperhidrosis de las axilas y de las palmas de las manos.

Toxina botulínica e hiperhidrosis

“La toxina botulínica consigue una disminución media de la cantidad de sudor en un 80% en axilas durante 8 meses, y de un 65% en palmas durante 6 meses”.

Se aplica mediante microinyecciones en la zona a tratar, tratamiento que dura unos 10-20 minutos y puede realizarse en la consulta del dermatólogo. En el caso de las axilas, no suele ser necesaria anestesia previa (o simplemente anestesia tópica); el paciente hace vida normal después del tratamiento. En el caso de las palmas de las manos, sí que suele ser necesario realizar un bloqueo anestésico a nivel de los nervios de la muñeca. El tratamiento debe repetirse cada 6-9 meses, ya que el efecto de la toxina botulínica es temporal. La disminución de sudor, prácticamente total, comienza a los pocos días tras el tratamiento. La aplicación de toxina botulínica para el tratamiento de la hiperhidrosis es un procedimiento que produce una elevada satisfacción en el paciente y permite mejorar de forma importante su calidad de vida.

 Material de interés:

1. International hyperhidrosis society.
2. Hyperhidrosis support group UK.
3. American Academy of Dermatology

 Referencias:

  1. Heymann WR. Treatment of hyperhidrosis.  J Am Acad Dermatol 2005; 52: 509–10.
  2. Hornberger J, Grimes K et al. Recognition, diagnosis and treatment of primary focal hyperhidrosis. J Am Acad Dermatol 2004; 51: 274-86
  3. Lowe NJ, Glaser DA, Eadie N, et al. J Am Acad Dermatol. 2007 Apr;56(4):604-11. Botulinum toxin type A in the treatment of primary axillary hyperhidrosis: a 52-week multicenter double-blind, randomized, placebo-controlled study of efficacy and safety.
  4. Solish N, Benohanian A, Kowalski JW. Prospective open-label study of botulinum toxin type A in patients with axillary hyperhidrosis: effects on functional impairment and quality of life. Dermatol Surg. 2005 Apr;31(4):405-13.
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